POLÉMICA

La "nueva cara" de la Reina Letizia que levanta las peores sospechas en la prensa

Será falta de costumbre ver a la Monarca sin mascarilla o algún arreglito, pero definitivamente está distinta.
jueves, 28 de octubre de 2021 · 02:00

Ha pasado algún tiempo desde que vimos a la Reina Letizia sin ningún tipo de mascarilla en el rostro. Para la Soberana, ya sea por temas de protocolo estricto o por motivos de decisión personal, no prescinde de este recurso, aún cuando en estas últimas semanas las medidas sanitarias se han flexibilizado en todo el país.

Es por esta razón que para muchos resultó una verdadera sorpresa cuando la Reina Letizia reapareció en la gala de los Premios Cerecedo junto al Rey Felipe, y esta vez no fue su estilismo lo que resaltó sino su rostro.

La Reina Letizia en los Premios Cerecedo del periodismo en su 21 edición.

Algo tiene, y en esta postura coincide la revista "Vanitatis". Cuando menos, la curiosidad se ha apoderado de todos los presentes a esta edición de premios, pues el rostro de la Reina Letizia parece un tanto alterado. Tal como ocurrió en el caso de la Princesa Leonor cuando en meses pasados apareció con una nueva sonrisa mucho más estética, por lo que planteó la posibilidad del uso de correctores invisibles, esta vez es la Reina quien sorprende con un "nuevo rostro".

Las probabilidades son muchas. A la Monarca se le ha señalado como asidua en el uso del ácido hialurónico y el bótox, que en dosis medidas y puntuales refrescan el rostro y rebajan las líneas de expresión, pero también se le han atribuido otros tratamientos más profundos como estiramientos, uso de toxinas e hilos tensores. Sin embargo, en esta oportunidad aventurarse a afirmar que nuevamente ha hecho uso de estos tratamientos es demasiada osadía.

A pesar de que sus ojos resaltaron más que nunca, este maquillaje no favoreció a la Reina Letizia.

Por tanto, queda la opción más amistosa de todas, el maquillaje. Si analizamos el conjunto, sus ojos siempre van resaltados con delineador marrón difuminado en la línea inferior del ojo y el párpado superior y máscara para expandir el ojo, en su rostro, se jugó a acentuar sus puntos más fuertes como pómulos con luces y sombras entre los correctores y el polvo bronceador. Aunque el resultado es de un acabado impresionante, le resta naturalidad al resultado.

Tanto así que la respingada y muy fina nariz de la Reina Letizia casi desaparece por golpe de efecto, al verse demasiado alineada, definida y con un tabique perfecto que incluso se llegó a considerar como un nuevo retoque a su rinoplastia anterior. Esto aunado a una  acentuación innecesaria de sus pómulos, ya definidos por naturaleza (o por bichectomía).

A pesar de que la Reina Letizia luce un bronceado muy bonito, su maquillaje le ha jugado en contra.

Pero lo peor fue el temido efecto blanquecino en el área de las ojeras. En el caso de la Reina Letizia, la idea es esconderlas, no resaltarlas con el uso de polvos traslúcidos, originalmente utilizados para sellar el maquillaje. Sin embargo, en su caso terminó por resaltar zonas impropias, al tiempo que los "highlighters" también le jugaron una mala pasada a la esposa del Rey Felipe.

Por ahora es demasiado pronto para saber si la Reina Letizia acudió a algún especialista para realizarse algún tratamiento que intente detener el paso del tiempo, pero en esta ocasión se entiende que el maquillaje también puede arrojar efectos contraproducentes si su uso no se alinea en perfecta armonía con el rostro de la Soberana. Desde el efecto endurecimiento hasta desproporciones que le restan simetría al rostro pueden ser las pésimas consecuencias de una mala aplicación, sin contar con que quedará inmortalizado ante miles de cámaras en el mismo lugar y desde distintos ángulos.