REY CARLOS III

El Rey Carlos III y la peor sospecha médica de la que nadie se atreve a hablarle en Buckingham

El nuevo Monarca nunca fue tratado y ahora enfrenta las más serias complicaciones.
domingo, 2 de octubre de 2022 · 03:45

Sospechas, historias intrapalaciegas no confirmadas y algunas publicaciones no exentas de gran solvencia han relatado a lo largo de los años algunas filias y fobias del Rey Carlos III. Desde su prolongado período como Príncipe de Gales, que sinceramente estaban en el límite de lo absurdo, aunado a un carácter difícil de sobrellevar, en el que la ira ha jugado un papel predominante hasta el punto de manchar el día más importante de su vida, al estampar su rúbrica en el documento de traspaso de poderes que le confiere su actual cargo como Monarca británico tras el fallecimiento de su madre, lo ha convertido en blanco de críticas y memes desde hace semanas.

Estas son, sin duda, señales de alerta a los que muchos expertos no voltean la cara, pues rasgos similares y preocupantes se han podido evidenciar en su heredero, el Príncipe Guillermo. Pero hablando del nuevo y flamante Soberano, ¿estos estallidos son prueba de qué cosa? ¿Un caso agravado de un Trastorno Obsesivo Compulsivo? ¿Es un cuadro de demencia senil? ¿Paranoia? ¿Alguna fobia que nunca haya tratado? ¿ra acumulada? Una reciente reseña de Mujer Hoy se propone a despejar la incógnita.

Hay quienes matizan este comportamiento para quitar hierro a las matrices de opinión que temen por la capacidad del Rey Carlos III de manejarse en el puesto que la querida y  recordada Isabel II dejó vacante, y una de ellas es la profesora en la Universidad Francisco y psicóloga clínica Inés Bárcenas al señalar que el perder los papeles ante detalles sin importancia son un simple reflejo de cansancio extremo, pues hay que entender que al paso de las nuevas responsabilidades, también tuvo poco tiempo para procesar la ausencia de su madre.

El Rey Carlos IIII se viralizó en solo horas después de su inusual comportamiento ante la firma de su proclamación. Fuente: (Instagram).

Sin embargo, los reportes sobre sus arrebatos desmontan cualquier posible indulgencia. Han habido infinidad de reportes en los que el Rey Carlos III no solo ha arremetido contra objetos sino incluso personas. Histórica fue aquella anécdota en la que arrancó un lavabo de cuajo tan solo para recuperar un gemelo que había caído detrás y como se fue al cuello de su asistente. El pobre hombre tuvo que esconderse en un mueble donde se guardaban las lencerías mientras esperaba a que el iracundo Príncipe se calamara. Además, tiene una conocida intolerancia a las malas críticas. No hay radios que sobrevivan a su temperamento cuando escucha lo pésimo que le va incluso hoy en las encuestas. Tom Boyer, el polémico autor de varios libros con los Windsor como protagonistas lo ha reflejado en su libro El Príncipe Rebelde.

Al parecer, el Rey Carlos III no encuentra el origen de su baja popoularidad y, siendo como es, probablemente nadie de su entorno cercano se atreve a decirlo. Debido a que es una figura de interés pública, cada una de sus actitudes en público son luego carne mediática. Uno de sus peores cuadros tuvo lugar en 2005 cuando, frente a unos jovencísimos Guillermo y Harry, no solo aseguró odiar su trabajo, sino que lanzó algunos improperios contra los presentes.

El Rey Carlos III nunca ha sido tratado por especialistas de la salud mental hasta donde se conoce. Fuente: (Instagram).

Pero uno de los momentos cumbres que rozaron en lo ridículo, fue  el de su encuentro cercano con la comida envuelta en papel transparente para conservarla caliente. El Monarca observó con horror y se mandó un espectáculo desproporcionado al ver al servicio destapar los alimentos. Se calmó cuando su esposa, la Reina Camilla le tuvo que confirmar que solo se trataba de papel film. Amén de aquellas costumbres de trasladar a todas partes una cama ortopédica, su tapa de retrete y su imposibilidad de viajar sin rollos de papel higiénico Kleenex Velvet.

Siendo así, ¿es cierto que el Rey Carlos III padece algún trastorno mental? Pues en la visión de varios expertos como Bárcenas, la demencia senil está descartada de plano, pues de ser así no podría por ejemplo dar grandes discursos y su actitud seria muy vacilante y perdida, pero sí es posible que el TOC sea parte de su comportamiento, aunque el síndrome Hubris también podría ser una posibilidad. "Es un trastorno que padecen las personas poderosas y que está relacionado con el exceso y excentricidades de divas y personajes reconocidos".

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