INFANTA CRISTINA

La Infanta Cristina se enfrentará al dolor que supera al día en que descubrió la taricion de Iñaki

Se acerca la fecha que marcó la vida de la exduquesa pero que ya no podrá volver a celebrar.
domingo, 2 de octubre de 2022 · 10:50

El presente que hoy viven la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, con divorcio en puertas y una humillante traición de la cual toda España fue testigo, no era un escenario mínimamente previsible en 1997, exactamente el día 4 de octubre, cuando la ciudad de Barcelona se vistió de gala para celebrar lo que en su momento aconteció como la boda del año. La monarquía estaba en su mejor momento, era entonces un día brillante y despejado y la catedral de Santa Eulalia era el recinto escogido para sellar el intempestivo amor de apenas un año entre los nuevos duques de Palma.

Felicidad, la palabra que adornó a la Infanta Cristina en su boda con Iñaki Urdangarin. Fuente: (Foto de archivo).

¿Qué recordamos de aquel día en modo nostálgico y para rebajar un tanto el sabor amargo de los tiempos presentes? Por supuesto hasta el más mínimo detalle, pues se casaba ni más ni menos que el verso suelto de los Borbones, la Infanta preparada, casi catalana y estudiada que rompía el molde con aquel novio guapísimo y deportista, no quiso un príncipe, tampoco un aristócrata, sino un atleta y con ello, Iñaki Urdangarin tuvo acceso a una vida inimaginable, convirtiéndose en el Príncipe del momento y alternando de igual a igual representantes de 40 casas reales.

En honor a la pareja, el Ayuntamiento les regaló a los novios tan solo el día anterior un bellísimo show de agua, luces y fuegos artificiales en la fuente mágica de Montjuic. Al día siguiente, la ciudad festejaba la felicidad de aquel romance secreto que luego de hacerse pública ilusionó a la opinión pública y a los medios, pero la Infanta Cristina lucía ojerosa en su día especial, producto de los festejos de la noche anterior y según lo expuesto por medios como Mujer Hoy, apenas habría dormido un par de horas.

Este próximo martes se cumplen 25 años desde aquel día. Fuente: (Foto de archivo).

Igualmente, la Infanta Cristina tuvo una apariencia simplemente hermosa con "un vestido se convirtió en historia de la moda Española. Era un diseño en seda valenciana color marfil, de corte clásico y manga francesa, de Lorenzo Caprile, con un original cuello barco que dejaba al descubierto los hombros de doña Cristina, y una cola de tres metros. La infanta escogió la tiara floral" reseña el citado medio.

Unas 10 millones de personas pudieron ver la boda en transmisión directa de Televisión Española, bajo la conducción de la cineasta Pilar Miró, como sucedió dos años antes con la Infanta Elena y Jaime de Marichalar, solo que en esta oportunidad, a la destellante exduquesa no se le olvidó el asunto protocolar de consultar al padre antes de dar el sí en el altar. ¡Fue perfecto desde todo ángulo! todo un acontecimiento histórico que después de 25 años, quedó condenado a un penoso final, entre traición, negociaciones, capitulaciones y medias verdades.

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