INFANTA CRISTINA

La última atadura que no permite a la Infanta Cristina superar su historia con Urdangarin

A pesar de su semblante renovado, la exduquesa ha quedado anclada al pasado.
domingo, 3 de julio de 2022 · 05:15

Este viernes, ha sido una jornada movida para la Infanta Cristina, pues ha asistido en su carácter de directora del área internacional de La Caixa a un evento que conmemora el 25º Aniversario del Programa de Cooperación Internacional, el cual  preside junto a resaltantes figuras aliadas y otras autoridades de la entidad.

La Infanta Cristina y varias autoridades de La Caixa. Fuente: (¡Hola!)

A este acto no asistió en solitario, pues su hijo Pablo Urdangarin la acompañó y aunque sorprendió verlo interactuar con dos chicas entre los asistentes, un detalle casi imperceptible de la exduquesa de Palma ha dado a la prensa una noción sobre su situación personal, después de meses de escándalos por su inesperada ruptura con Iñaki Urdangarin.

La Infanta Cristina no se desprende aún de su alianza de matrimonio que por 25 años la mantuvo vinculada al vasco. En varias ocasiones, medios como la revista "¡Hola!" resaltaron con algunos acercamientos de cámara varias imágenes en las que se podía apreciar que no se ha librado de este símbolo de unión. Mientras que por otro lado, "El Nacional" afirma que Iñaki Urdangarin ya se refiere a la hija menor de los reyes eméritos como su "exmujer".

La Infanta Cristina aún luce su anillo de matrimonio. Fuente: (¡Hola!)

Sin embargo, la Infanta Cristina se mantiene estoica ante las críticas y ya tuvo oportunidad de explicar el motivo por el que mantiene su anillo de casada en su dedo anular. En meses pasados, hizo llegar a la revista "Lecturas" su decisión de mantenerse fiel a sus convicciones sobre el sagrado matrimonio y el compromiso que asumió ante Dios al desposarse con el exatleta, pues ella nunca faltó a su matrimonio, así que el complemento permanecerá donde está hasta que su unión marital sea disuelta en lo legal.

En este sentido, la impresión de todo esto es que para la aristócrata no parece haber más que un compromiso adquirido y que solventará a finales de otoño, pero que no guarda ningún tipo de sentimentalismo al respecto. En estas últimas semanas, se la ha visto de regreso en España para cumplir con algunas actividades laborales representativas, portando una sonrisa iluminadora y con una actitud cercana y amable con quienes la rodean. Un gran cambio que le sienta muy bien ahora que prueba las mieles de la soltería.

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